Algo que nadie te dice: el cerebro también debe adaptarse Uno de los mayores errores es pensar que el audífono “no sirve” a los pocos días. La realidad es que el cerebro necesita reaprender a escuchar. Estudios en neuroplasticidad demuestran que el cerebro puede adaptarse nuevamente a los sonidos cuando recibe la estimulación correcta. 📌 Fuente: Sharma et al., Hearing Research Journal Por eso siempre digo: El éxito de un audífono no está solo en el dispositivo, sino en la adaptación, el acompañamiento y la mentalidad del paciente.
¿Qué es realmente la pérdida auditiva?
¿Qué es realmente la pérdida auditiva? La pérdida auditiva ocurre cuando el sistema auditivo —oído externo, medio, interno o las vías nerviosas— no logra procesar correctamente los sonidos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede aparecer de forma progresiva o repentina. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.500 millones de personas en el mundo viven actualmente con algún grado de pérdida auditiva, y se estima que esta cifra seguirá aumentando en las próximas décadas. 📌 Fuente: World Health Organization, 2023 Tipos de pérdida auditiva (explicado de forma simple) Desde mi experiencia clínica y tecnológica, estas son las principales: 🔹 Pérdida auditiva conductiva Ocurre cuando el sonido no se transmite correctamente por el oído externo o medio. 👉 Muchas veces es tratable o reversible. 🔹 Pérdida auditiva neurosensorial Es la más común, especialmente con el paso del tiempo. Se relaciona con daño en el oído interno o el nervio auditivo. 👉 Aquí es donde los audífonos juegan un papel clave. 🔹 Pérdida auditiva mixta Una combinación de las dos anteriores. 📚 Fuente: American Speech-Language-Hearing Association (ASHA)