Uno de los mayores errores es pensar que el audífono “no sirve” a los pocos días.
La realidad es que el cerebro necesita reaprender a escuchar.
Estudios en neuroplasticidad demuestran que el cerebro puede adaptarse nuevamente a los sonidos cuando recibe la estimulación correcta.
📌 Fuente: Sharma et al., Hearing Research Journal
Por eso siempre digo:
El éxito de un audífono no está solo en el dispositivo, sino en la adaptación, el acompañamiento y la mentalidad del paciente.